ES
EN
Juanjo López
«Hay una cualidad obligatoria para todos los miembros de mi equipo: cada uno de ellos debe ser una buena persona».
«Al equipo creo que se le puede llamar familia, y eso es lo que me gustaría que fueran: familia los unos con los otros».
Juanjo López es capitán. Adquiridas sus tablas al frente de La Tasquita de Enfrente, donde desarrolla una cocina elegante, sin fisuras, de completa honestidad, el cocinero emprende en La Cocina de Frente un proyecto diferente y rompedor con la misma base de franqueza. El largo recorrido a cargo de La Tasquita de Enfrente ha modelado el Juanjo López que es hoy: un cocinero y restaurador con las ideas claras y con una marcada destreza a la hora de constituir y gestionar un equipo de confianza. «Hay una cualidad obligatoria para todos los miembros de mi equipo: cada uno de ellos debe ser una buena persona». La cita la atribuyó Juanjo López a su ‘familia’ de La Tasquita de Enfrente, pero es también aplicable a quienes conforman el alma hecha equipo de La Cocina de Frente.
Jóvenes y preparados, los miembros del equipo de La Cocina de Frente han conocido la disciplina y la técnica de restaurantes con estrella Michelin (Estrella del Bajo Carrión en Villoldo, La Cabra en Madrid, El Cenador de Amós en Cantabria, Guido en el Piamonte, Abadía Retuerta Le Domain en Sardón de Duero o Mugaritz en Euskadi son algunos de los lugares que han sido partícipes de la educación de Inés, Samuel, Kevin y Raquel) y su llegada a La Cocina de Frente fue cosa del destino: ¡se tenían que conocer! Samuel Carrillo lo buscó. «Mi concepción de la cocina se basa en la búsqueda del producto, siempre el mejor producto, restándole importancia a la técnica, y partiendo de esa premisa, encontré La Tasquita de Enfrente», al igual que Raquel Alonso, «le empecé a seguir en Instagram y contacté con él a través de la red social». Kevin entró en contacto gracias a su mentor. «Jesús Sánchez del Cenador de Amós me llevó a comer a la Tasquita, y así conocí a Juanjo y su nuevo proyecto… ¡Y aquí estoy!» Inés Blázquez comió en La Tasquita y «fue amor a primera vista».
El Basque Culinary Center fue centro de educación para Samuel e Inés; la escuela de hostelería Gambrinus- Cruzcampo de Madrid para Kevin, y los estudios de Nutrición y Dietética llevaron a Raquel a continuar su formación en cocina.
En el día a día, es el equipo de La Cocina de Frente el que cocina y el que está en contacto con el cliente de una forma cercana y amable.
«Al equipo creo que se le puede llamar familia, y eso es lo que me gustaría que fueran: familia los unos con los otros».
Juanjo López es capitán. Adquiridas sus tablas al frente de La Tasquita de Enfrente, donde desarrolla una cocina elegante, sin fisuras, de completa honestidad, el cocinero emprende en La Cocina de Frente un proyecto diferente y rompedor con la misma base de franqueza. El largo recorrido a cargo de La Tasquita de Enfrente ha modelado el Juanjo López que es hoy: un cocinero y restaurador con las ideas claras y con una marcada destreza a la hora de constituir y gestionar un equipo de confianza. «Hay una cualidad obligatoria para todos los miembros de mi equipo: cada uno de ellos debe ser una buena persona». La cita la atribuyó Juanjo López a su ‘familia’ de La Tasquita de Enfrente, pero es también aplicable a quienes conforman el alma hecha equipo de La Cocina de Frente.
Juanjo López
«Hay una cualidad obligatoria para todos los miembros de mi equipo: cada uno de ellos debe ser una buena persona».
Jóvenes y preparados, los miembros del equipo de La Cocina de Frente han conocido la disciplina y la técnica de restaurantes con estrella Michelin (Estrella del Bajo Carrión en Villoldo, La Cabra en Madrid, El Cenador de Amós en Cantabria, Guido en el Piamonte, Abadía Retuerta Le Domain en Sardón de Duero o Mugaritz en Euskadi son algunos de los lugares que han sido partícipes de la educación de Inés, Samuel, Kevin y Raquel) y su llegada a La Cocina de Frente fue cosa del destino: ¡se tenían que conocer! Samuel Carrillo lo buscó. «Mi concepción de la cocina se basa en la búsqueda del producto, siempre el mejor producto, restándole importancia a la técnica, y partiendo de esa premisa, encontré La Tasquita de Enfrente», al igual que Raquel Alonso, «le empecé a seguir en Instagram y contacté con él a través de la red social». Kevin entró en contacto gracias a su mentor. «Jesús Sánchez del Cenador de Amós me llevó a comer a la Tasquita, y así conocí a Juanjo y su nuevo proyecto… ¡Y aquí estoy!» Inés Blázquez comió en La Tasquita y «fue amor a primera vista».
El Basque Culinary Center fue centro de educación para Samuel e Inés; la escuela de hostelería Gambrinus- Cruzcampo de Madrid para Kevin, y los estudios de Nutrición y Dietética llevaron a Raquel a continuar su formación en cocina.
En el día a día, es el equipo de La Cocina de Frente el que cocina y el que está en contacto con el cliente de una forma cercana y amable.